La ciudad de Vigo se prepara para rendir un emotivo tributo a una de las figuras más singulares de sus letras: el poeta Carlos Oroza. Tras un largo camino de gestiones que se ha prolongado durante casi tres años, finalmente se ha materializado el proyecto para erigir una escultura a tamaño natural que capture la esencia del escritor, quien aunque nació en Viveiro, dejó una huella imborrable en la cultura viguesa hasta su fallecimiento en 2015.
Esta iniciativa no nace de la nada, sino que es el fruto del empuje de la Asociación Cultural Évame Oroza, que ha sabido mover los hilos necesarios para que las instituciones se sumen a la causa. La idea es que el monumento no sea simplemente un bloque de metal frío, sino que funcione como el corazón de un ágora cultural viva en pleno centro urbano, donde la poesía siga respirando y acercando su magia a las nuevas generaciones.
Ubicación y simbolismo del monumento
Aunque en un principio se barajó colocar la estatua en la calle que ya lleva su nombre, cerca de la zona de Príncipe, finalmente se ha optado por un enclave mucho más evocador. La obra se instalará en los jardines de Montero Ríos, concretamente en el paseo de As Avenidas. Este lugar ha sido elegido no solo por su visibilidad, sino porque permite que la mirada del poeta quede eternamente fija en el mar, un elemento que fue musa constante en sus versos y un espacio que él mismo solía recorrer con su habitual caminar pausado y las manos entrelazadas tras la espalda.
Detalles técnicos y artísticos de la obra
Para dar vida a este homenaje, se ha recurrido al talento del reconocido artista Sergio Portela Campos, quien ha asumido el reto complejo de simbolizar la verdad y la profundidad del poeta. La pieza presenta unas características muy concretas:
- Está fundida en bronce, asegurando la durabilidad del monumento frente al clima marino.
- Se asienta sobre una peana de granito gallego, integrando el material más emblemático de la región.
- Tiene una altura aproximada de 185 centímetros, respetando las dimensiones reales del autor.
- La fundición ha sido confiada al experto obrador de Cuqui Piñeiro.
Financiación y apoyo institucional
Hacer realidad un proyecto de esta envergadura requiere de una colaboración estrecha entre el sector público y la sociedad civil. En este caso, la Autoridad Portuaria de Vigo ha tenido un papel fundamental al ceder el espacio público donde se ubicará la figura. En cuanto al presupuesto, el coste se ha repartido de forma equitativa entre tres vías:
Por un lado, la Xunta de Galicia y la Diputación de Pontevedra han asumido cada una un tercio del importe total. El último tercio ha quedado en manos de la Asociación Évame Oroza, que ha lanzado una campaña de micromecenazgo abierta a cualquier ciudadano. Aquellos que deseen aportar un «trocito» al monumento pueden hacerlo a través de su web, recibiendo diversas recompensas si su contribución es a partir de los 20 euros.
Un espacio para la cultura activa
Lo que más entusiasma a los promotores es que el entorno de la estatua no sea un lugar de paso, sino un punto de encuentro permanente. Se pretende que los jardines de Montero Ríos se conviertan en un escenario dinámico donde se organicen recitales poéticos, presentaciones de libros y diversas actividades artísticas. El objetivo es que la memoria de Carlos Oroza sirva de motor para enriquecer culturalmente la ciudad y fomentar el amor por la palabra escrita en un entorno abierto y ciudadano.
La instalación de esta figura de bronce, prevista para el mes de noviembre, supone la culminación de un esfuerzo colectivo respaldado por figuras como Carlos Botana, Luisa Sánchez y Ana Ortiz. Con este gesto, Vigo no solo recupera la imagen de un poeta querido, sino que dota a su frente marítimo de un nuevo valor patrimonial que invita a la reflexión y al encuentro literario.